-Hola...-contestó Kiira con total frialdad.
Para él nada de lo que le rodeaba era más importante, por lo que siguió nadando entre sus pensamiento.
_________________
Pegarme! Va! Yo no voy a llorar, ya no me quedan lágrimas... solo risa enfermiza.
Vais a morir... y lo último que vais a oír es a la profe escribiendo en el encerado con la tiza...